LA LEISHMANIOSIS

La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria, causada en nuestros animales de compañía por el protozoo Leishmania infantum, que se transmite principalmente a través de la picadura de las hembras de la familia de mosquitos del género Phlebotomus. Estos Phlebotomus deben haber ingerido previamente el parásito de un reservorio natural, o de otro animal enfermo para ser transmisores de la enfermedad.

La leishmaniosis es una enfermedad grave de caracter crónico, es decir, se trata de una enfermedad que tu mascota padecerá durante toda su vida. En España se produce con mucha más prevalencia en perros que en gatos, pero también ellos pueden sufrirla.

Es muy importante realizar un diagnóstico precoz con el fin de determinar si tu perro padece la enfermedad, y poder comenzar el tratamiento lo antes posible. El diagnóstico es muy sencillo y rápido usando un simple test que confirmará si tu animal ha tenido contacto o no con la enfermedad. En el caso de obtener un resultado dudoso o positivo en el test rápido, será necesario completar el diagnóstico con otras pruebas adicionales (hemograma y bioquímica generales, proteinograma, titulación de anticuerpos, urianálisis, etc).

Los síntomas pueden ser muy diferentes, no dándose todos simultáneamente ni de forma similar en todos los animales. La sintomatología variará desde la aparición de alopecias (pérdida de pelo), la descamación excesiva de la piel, el crecimiento excesivo de las uñas (normalmente secundario a dolor articular), la presencia de ulceraciones en los pabellones auriculares o el área periocular o las extremidades que no terminan de curar correctamente; a veces aparecerán cojeras alternantes, o signos más graves como hematuria (sangre en orina) o epistaxis (sangrado en la mucosa nasal). En los casos más severos puede darse linfadenomegalia (inflamación de los ganglios de forma generalizada), anemia que pueden ser regenerativas o no regenerativas, insuficiencia renal, inflamación del hígado o el bazo, fiebre, atrofia muscular, fatiga….

Existe una amplia cantidad de productos antiparasitarios para ayudar a proteger a nuestras mascotas frente a la picadura del mosquito, y prevenir la transmisión de la enfermedad. Es muy importante aplicar estos productos de forma adecuada, para conseguir la mayor protección antiparasitaria para nuestros animales. Además, existen tratamientos inyectables (vacunas) y de administración oral, que ayudan también de modo preventivo a evitar que la enfermedad se desarrolle.

El tratamiento varía de forma individual dependiendo de cada situación clínica. Los principales tratamientos están destinados a disminuir la carga parasitaria y corregir los daños que el parásito causa en los distintos órganos, mejorando la calidad de vida del enfermo, y alcanzando en ocasiones la curación clínica. Sin embargo la curación completa de la infección (eliminación total del parásito del organismo) es una excepción, por lo que, los animales infectados suelen sufrir recaídas a lo largo de sus años de vida.

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